martes, 17 de mayo de 2011

Miedo...

Temeré el primer impulso de la noche que cae callada en un baile con la luces y mi mirada apagada; al suspiro que callará los labios después de compartidos, dulces y por siempre turbios en la memoria fantástica del recuerdo, que acurrucado en una esquina, pide tregua, pide calma, pide perdón.

Temeré cuando, el primer rayo que quiebra la calma, desprendido de tu pecho, impacte indiferente el alma de otro sueño, que mojado quiso pasar la noche en tu portal; al rencor y al olvido, al mismo destino que nos unió y nos habrá de separar.

Temeré a mis actos, a mis manos y a sus resultados, a la duda y al mito. Temeré al mundo en rabia, a mi vocabulario incoherente y a la noche estrellada.

Temeré a la belleza misma si mañana no estás, a la inconciencia del futuro sin sentido que es acompañar tu ausencia. Hoy eres fuerza, orgullo y camino; me da miedo quien soy cuando no estás conmigo.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Volveré a matar...

Volveré a matar...

Hay que tener cuidado, no siempre se puede controlar. Entre los choques y los destellos blancos, lejanas de los pasos de paciencia, las voces comienzas a ser colores, y hoy todo es navidad. De la esquizofrenia de los tiempos, hoy me siento el único normal; dejándome fluir en el caos de las caravanas perdidas y los destinos encontrados. Afilando el arma blanca en defensa o ataque preventivo, somos una fibra demasiado interna, seremos la diferencia del olvido y del no fue jamás.

Dependiendo de la decisión, será el disfrutar o seguir, el saborear u olvidar, cada quien sabe si escoge sus penas, o si se dejá escoger por ellas. Hoy parece surreal: huele a casa de alguien que no sabe ser hogar. Sabe a distancia y se escucha a corazón, saber que me gusta la vida y ya por la sangre tengo cierta afición.

Correra el tiempo, se nos caera el plato, seremos distintos sitios en los mismos campos. Tendrás que saber que: En esta espera he aprendido, que el camino termina donde la lengua comienza, y que no hay más retorno sin decisión. Hoy la vida da vueltas y el camino es claridad, el día a día tiene curvas y el pasado... se deja atrás.

domingo, 13 de febrero de 2011

paloma mensajera...

Perdida, como la nota del silbido en el suspiro sin querer encajonado en el buró del olvido, como aquella carta sin escribir que nacía a pedazos de vez en vez. Así rondaba la paloma mensajera, y su trabajo que no llega y la tristeza que causa verla en círculos volando, sin causa y sin casa, la fatiga le viene en gana y la muerte le espera en calma.

Suicida por palabras y destinos vagos, trae consigo frases que el mundo podrían cambiar (al menos el mío, el del resto nunca ha importado de más) si estas palabras llegaran a tus manos, tal vez volverías a escuchar.

Y escucharías las palabras que en silencio mi corazón ladra a tu boca, entre cenizas y copas las mejores charlas, roces y besos distantes que canturrean felicidad, esquivas y las mismas tardes que nos vieron amar; memorias que hay que volver a escuchar.

Perdida como su mensaje, dichosa paloma ya en mis manos no está, no sabemos si va o vuelve leída, no sabemos si sabes o sientes respuesta, no sé sabe otra cosa que
esperar...

Paciencia a la paciencia, tiempo al traste, el silencio es respuesta, el sentir olvido un peaje.

sábado, 8 de enero de 2011

cortito viejillo...

Quiero que te quedes una vida, que te esperes un momento de eternidad. No te retengo, no busco el pertenecer, quiero el firmamento que nace en tu cabello de vez en cuando poder ver. Contemplarlo, como quien alza la mirada en una noche solitaria y se encuentra una línea fugaz que dibuja una sonrisa. Quiero eso que no has dado cuenta, un poco de luz, que ilumines esta vida.

Año nuevo...

Saltando a lo desconocido de este año, entre la niebla de la duda, de ver sí este año logro hacerlo bien. De iniciar tan lejos, pero con la cara alta, de tener la sonrisa descompuesta y ganas de terminar más cerca. Pareciera que olvidamos los planes y nada sale cual planeamos, pareciera de pronto que no estamos donde solíamos estar parados.

Caminando en la fiel incertidumbre de acostumbrarse a la incomodidad, a empujar hacia lo que se quiere y evitar querer lo que se pierde. También con muchos planes y ganas de hacer reír al destino. El esfuerzo recompensa a las insistencias y Dios sabe soy necio.

Haremos de la vida un rato, de la mano la calma, de nuestro destino un volado, de la necedad combustible y nuestra sonrisa lo único fiel e imperdible.

lunes, 3 de enero de 2011

...como el aire

Tal vez es demasiado para el pequeño pecho, que reposa en el suspiro y retoca su cascabel interno en busca del sonoro metal. Y retumba contestando el corazón herido de muerte, cómo el de todos, que hoy se le acaban las ganas de caminar. "será de otro pulmón ese aire, que de entre mis manos se me va" dice mientras canturrea a dos pasos huecos, tum tum, silencio, tum tum silencio...

El alma cobra conciencia de su ligereza y se alarga hasta sentirse rasgada por la partida. Se queda quieta y se escurre en los ojos mojando lo que aún es cara, deliberadamente saltando hacia la nada, en busca de tu mano que regrese... y viendo que eso no pasa.

Así te vas, con más de lo que puedas imaginar; el viento que continua su camino y este cuerpo mío, ya no lo puede acompañar. Cerrando la mano vacía, secando la suicida humedad, dejando una persona rota que quiere que regreses cuando aún no te vas, que sabía bien que el tiempo de aprisionar el viento, ese tiempo quedó atrás.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Eclipse...

De saber que las distancias más grandes no limitan los reencuentros,la paciencia es necesaria y la necedad un argumento. Te regalo un ejemplo, de destino y esperanza, mira hacia arriba cualquier noche clara y recuerda esa Luna, esa que no escapaba a tu mirada.

Esa Luna que se escondió despacito en las sombras, generadas contra todas las posibilidades, de los cuerpos más lejanos hoy más unidos que almas iguales.

Siéntete pequeña frente a esas sombras pero confronta al universo con sonrisa, hasta entre astros hay oportunidades; tómalas una a una, decide si te cambian o las cambias. Respira y llénate de confianza, exhala y vuelve a casa, bajo la sombra tibia que vistió esa noche tu cara.

Sigue la Luna y sus pasos; aprende a reencontrarte en el alma del tiempo que marcó tus lazos, por que sabes que tu luz es guía y tu destino esta en tus manos.

...truhan

Hace mucho que no siento demasiado, el vacío que ha dejado tu salida dejaron árida la piel, seco el pecho y mojada la vista. Te extraña el cuerpo tílico y el alma de truhan, saben mis letras que no las leeras.

Pasara el año, un día a la vez, con sus eternos minutos de distancias gigantescas y las lagunas de este pecho que no deja y no quiere perder. Quiero verte feliz, pero en mi egoísmo propongo el al menos verte, que no se aleje mi suerte si un día puedes sin querer venir.

Si ya te vas, di que volveras. Yo estaré en estas letras, instalado hasta que vuelvas, escribiendo que te extraño y ocultando quisiera tu lo hicieras por mi.

martes, 2 de noviembre de 2010

De muertos y de olvidos...

Para los de arriba, para los que observan, y creen que es su noche. Para ellos las notas son largas, y las visiones cortas; nos comparten sus calmas y sus tardes, entre flores y memorias que atiborran con sus aromas y sabores agridulces.

Para todos aquellos que sin gloria revisitan las páginas del resto, que creen que es su noche; para ellos hay lunas misteriosas, plegarias silenciosas y un montón de sinsentidos pensamientos que revolotean en más de una cabeza. Hay un vientecillo callado lleno de pena, que roba un escalofríos a su paso.

Para todos aquellos que sólo esperamos a que ellos crean que es su día, hay un reloj de arena, un sonidito casi mudo, constante y latente. Es el ruidillo del tiempo que se nos acaba, de la última nota y del pánico del silencio, del tranformarse en otra memoria fatigada, y en la creencia de que todo fue hecho.

Y para los que creen que es su noche, y para los que creemos que es su noche, hay ignorancia. La felicidad del desconocer, la ingratitud del saber y muchas creencias que creer.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Meditándote...

En esta ausencia que no pasa, que se estanca muy cerca del alma, que retiene los suspiros lejanos al oído de a quien le importan. Ahí se respiran silencios pequeñitos que no esconden intenciones, con calmas extrañosas que recuerdan habitaciones sin techo y los más finos sentimientos y emociones.

En esas instancias de un semilimbo mental, se afilan los recuerdos cual púas: Hay autos y locuras, existen oraciones y sentencias infinitas. Hay palabras mágicas que sacuden las fantasías más profundas y parecen ficticias de tan reales.

En ese paraíso y cárcel, te he creado un altar, que sabe perfecto lo que decides, que sabe sin duda lo que vendrá. Que te mantiene vigente, que me recuerda que no hace falta más que esperar, en este espacio tu presencia o ausencia no es opcional.

Te exhalo en voz alta, sólo para volverte a respirar. Seremos aunque no queramos, querremos aunque callemos y en el silencio andaremos juntos aunque las distancias estiren nuestros lazos.

martes, 5 de octubre de 2010

día a día se cuentan...

Para algunos basta, decir despacito que la muerte nos llueve y nos resopla en aires fríos, que nos trae a viejos caminos, cada día más ajenos a pesar de ser los mismos, les sobra la paciencia en la aceptación de decadencia, en exhalar las fuerzas, en dejarse ir y perderse entre el humo y las nubes de una ciudad eterna.

Para ellos, basta la derrota del día, celebran el llegar al puerto del fin de semana, con el estomago triste y las canciones ignoradas, con las vidas de miradas agachadas pero el valor de aceptarla resignadas.

Basta para algunos la derrota menos grande, la felicidad menos culpable, el recorrer los días en espera sólo de que pasen. Para algunos basta para no ser infelices; para mi no.

Con un año cabal a cuestas, con la matemática a favor y en contra, con la esperanza desgastada/renovada, con una gran memoria, con su carga de amnesia, con tenerte siempre presente, con estos planes para años que vienen.

Para algunos basta el sonreír; tú y yo sabemos que no basta el amor para ser feliz. Para algunos los espacios se llenan, para nosotros las historias día a día se cuentan.

martes, 28 de septiembre de 2010

Bajo la cama...

Abajo de la cama, en la orilla de la sombra que se traduce en miedo, a lado de esos miedos que asoman los ojillos rojos y arañan los recuerdos, roen la propia carne comenzando por la cola y se degluten así mismo y se dan la vuelta como calcetines.

Justo ahí, donde la penumbra (rechazada por ambigua) es fiel a su incomodidad; en la frontera donde no se sabe donde ya cada vez es menos o cada vez más, donde entra o salé, donde comienzas a extrañar o a olvidar. Ahí me acurruqué a acariciar el vacío, del viento caído, los hilos que aún sobran de mi tiempo perdido, mezclados entre cabellos, pelusa y olvido; con frío, con fobias, con una botella a medio camino...

Ahí abajo, cerquita al pecho de la bestia, acariciando de vez en vez el polvo, suspirando por creer que hay restos de tu piel en él; a la sombra de mi hoy, volví a buscarte sin saber por qué y sonreí en presencia de más de dos ataques de tos que me confirmaban tu permanencia en mi vida... de una manera u otra.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Entre Killing Moon y Ziggy Stardust

Cuando las palabras se rompen, y no hay mucho que decir detrás del borde que se rompe en resplandor. Y él ha cambiado tanto, ya no sabe cantar. Cuenta que le cuenta la Luna bajo la marea de una playa lejana y sin arena que mientras la vida transcurre y hay tanto que se dejó atrás, las olas contaban que un mar completo a sus espaldas sostienen la historia de una futura separación, que no lo deja descansar.

Tararea unas palabras sin sentido que parecen dormir bajo la sombra de los labios de la memoria adormecida por el susurro del pecho y su constante tambor. Y caminan lentas las notas del paladar al corazón, y se pasan con saliva y un tanto de alcohol; intentan tragarse los cantos de dolor, intentan pasarse la hiel de una canción, que hoy no se va y deja su huella en el eco silencioso justo después de continuar.

Hay cosas que nunca sabrá. Si de verdad se ha puesto el pie en esas tierras, si nada parece medirse igual, si en realidad hay algo más, si se va a dejar de extrañar lo que aún no se va, ¿Hay vida más allá de este momento?¿De verdad importa algo de eso, cuando todo ha dejado de importar?

Bajo la Luna asesina se ruega a los dioses internos comprensión o piedad, al tiempo pasar y a la memoria comenzar a olvidar. A su sombra clandestina y vestida de plata la sombra de una silueta que rompe en llanto mientras se olvida el cómo entonar y busca su guitarra poder tocar.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Entre libros...

Atrapado entre libros y letras, de historias mezcladas con opiniones y sonrisas personales, recuerdo que todo esto se puede quebrar, que no hay conciencia de los días, que todo parece a punto justo antes de quedar atrás.

Todo permea en la sensación insensata de clavarse en una silla y no regresar hasta que todo acabe, de escribir letra por letra hasta el final mismo de la historia, tipeada agresivamente contra las hojas mentales que redondean al final, que buscan nunca acabar, que buscan el atarme a una necesidad mental de desahogo, de contarte mis historias, de llevarte a mis carencias, a mis lares y vivencias, mezclarlas con mi vida, con la tuya y con todo el ruido que creemos música hacer letras.

Letras de las historias que harán época, cambiaran vidas o desviaran miradas, causaran asco o agrado, curiosidad o devoción. Letras exageradas bailaran a los ojos del más incrédulo y lograran hipnotizar destinos... claro está, sólo si fuesen leídas.

lunes, 23 de agosto de 2010

Olor...

Entre tu boca y mi boca demasiadas palabras rotas que pregonan interior, generan sombras y matices de los pasos y fracasos, de nuestra inventada realidad, de lejanos ayeres que morosos no cooperan con el desgaste natural.

Malditas deudas, malditos los tiempos y su trabajo que es hacernos olvidar. Maldigo las creencias y cualquier fe que grite a los vientos que existe la eternidad.

Pues hoy rastreo tu aroma, en cualquier escondrijo de paciencia. A gatas como quien busca una hormiga en especial justo a la puerta de su hogar. Hincado y preguntándole a cada una del resto del hormiguero, si la han visto, y recibe un silencio y ni una mirada o gesto que logre auxiliar.

Olfateando la memoria, que huele a páginas viejas, libros siempre nuevos no importa que tan usados, a tus manos, al rinconcito del cuello con el hombro dedicado a embriagar mi pasado. Siempre confuso y perdido, hay demasiadas notas que me evocan realidad. Y lo único real en mis días es tu aroma, o lo que logro recordar.