domingo, 26 de julio de 2009

Ikarus...

La mano que acaricia tu ceja, el alambrado que rasga el traje sastre, el filo de tu boca asesina y tu memoria de elefante. Alta tensión, de todas tus fibras y todos los males, recargados, peligrosos, estancados en los peores lugares, siempre cercanos a un episodio de ira, duda o cualquierexcusaesbuena.

Tu corazón paranoico, mi destino divergente, tu agua con sabor a vino equivocado, las facturas de los actos no cobrados, el balance a mi favor.

No sabes perder. Si acaso la cabeza, pero no sabes perder. Y yo que quiero quedarme a tu lado, no se guardar la distancia del veneno adecuado, para cada paso para cada error, por cada disculpa por cada perdón. Quiero morirme en tus besos, en tu toque inflamable, bajo la luz de tu voz de alto voltaje. Quiero morirme en tus manos, derretir las alas por haberme acercado demasiado a tu sol.

sábado, 11 de julio de 2009

Dormir...

Una vuelta a la derecha, tres a la izquierda, una más a la derecha... Abriendo la caja fuerte, que hoy luce como mi cama, me decido a recordarme lo que no olvido. Con los ojos bien cerrados, y las sábanas sofocantes pero necesarias se intercalándose con las corrientes nulas de aire tibio y mis memorias, para ir y venir entre sueños y cosas de mi pasado y mis fantasías presentes.

Con ese sentimiento que a veces me pega en la comisura de los ojos, la sensación de extraviarse en el camino, el sentimiento de querer despertar del sueño antes de haberse dormido. Pero no se va, nada se va. El cuarto se queda igual de inmóvil entre sombras y mis miedos, los sonidos siguen siendo mudos y sin pechos, y yo con los ojos apretados aparentando que sí duermo.

Me surge la duda de cuándo empezó a fallar, cuando erré el camino y me quedé de brazos cruzados en este fastidio; en esta lluvia que no deja de en mi cabeza retumbar.

Y logro encontrar el balance: Un pie y la cabeza fuera, boca abajo y con el brazo izquierdo sobre el cuerpo de una almohada el resto del cuerpo altamente abrigado y cubierto por sábanas y cobertores. Dejó de pensar tanto en lo malo y sólo pienso en la sensación que no se va; que me pesa cada que pestañeo, que me aletarga y me dirige, con mi consentimiento, a un momento de retiro de mi mismo.

No se me va el hastío, y decido dormir para evitarlo; fallando de antemano, pues he pasado el día entero a medio dormir, a medio vivir, y de ahí el miedo nocturno. La pesadilla de no poder despertar y de seguir sumergido... de estar medio dormido, medio muerto, medio exagerando por dormir tan poco y fantasear todo el día con que esta es historia de otro libro o que yo estoy fuera de lugar.

Escribe...

Escríbeme triste, desde tu lejano espacio y con la mano temblando. Escribe lo que nos decíamos, lo que sentíamos, las veces que eso se guardo hasta el final del día. Nadie dijo que estaba mal, así que lo dejamos que llegara hasta el final del día.

Una letra triste y solitaria, que ponga las palabras que nunca se advirtieron. Las que nunca se dijeron, todas aquellas que nos llevaron hasta aquí.

Todo lo que nos dijimos, todo lo que hicimos. Recordé que nos mentimos, de la vida juntos, de los destinos cruzados, y de todo eso que se quedo en labios callados. Escríbeme y deja atrás el pasado, quema todo y que cada quien siga el camino que el fuego ha trazado.

jueves, 9 de julio de 2009

No importa...

No importa mientras se vea lejos, se vea más allá de los ladrillos transparentes, de los nuevos discos, de las viejas melodías. No importa mientras todos se confundan con las luces de la ciudad y dejen de jugar con su cabello; bajo la luz de la vela, o el faro, en cada calle de la ciudad que despide olores desde sus poros hechos coladeras.

Y pasemos la noche mezclados entre tragos y cigarros, preguntando el porqué de cualquier cosa, confundidos con extraños, con aliados, bajo esta urbe que tiende a ahogarse a si misma de memorias y copas rotas.

No importa que hagas mientras vayas lejos. Sólo déjate arrastrar en la ola de cualquier saludo, que te lleva por la calle de la mano al siguiente punto, a la siguiente nota. No luzcas sorprendido de no querer ver, que hace calles que no ves sin dejar de temblar y el pecho te brinca sin saber. Sudas y llueve, confundes las calles con parientes y la luna de brújula te pierde, la culpas entre nubes, sigues silbando embriagándote de oscuridad. Quedando confundido de buscarla, entre tinieblas, copas y plumas de memorias confusas, que te llevan a casa casi a rastras; reptando hasta tu cama donde mueres despacito hasta la siguiente mañana. Y nada importará mientras hayas ido lejos, escapando de ti, de los recuerdos y de estos vacíos en casi cualquier alma.

domingo, 28 de junio de 2009

Cuidado con la letra pequeña...

No te me acerques si no vas a cumplir tus promesas, no cometas la incrédula diligencia de buscarme entre barro y arena; quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte. Quiero quedarme donde la gente sólo te cante. Te quiero desde mi pecho vacío, te quiero sin calma ni pena, te pido sólo un momento tranquilo para adorarte de pies a cabeza.

Cuidado con la letra pequeña que tiene mi pecho, prendido de fuego de un arma vieja o de luciérnaga perdida. Hagamos de contratos y de acuerdos unos simples harapos. Pusimos las cartas sobre la mesa: tengo mejor partida, pero quiero seguir jugando.

No soy tan fuerte, ni paciente. Porque no puedo seguir esperando, ni sólo contigo cargando. No te me acerques si no vas a cumplir tus tratos.

Me preocupa que me ocupe el tiempo perdido, que todo se vaya al olvido, que no sepas guardar un secreto, que todo quede en envase vacío. Quiero que me cumplas el quedarte conmigo, que me quieras con todo y mis sueños; que me dejes en toda tu vida, a lo largo de tus semanas y más alla de tus besos y caricias.

Quiero vivir en tu mente, luego perderme contigo; quiero no te preocupes, no te espante mi pasado sin brillo. He esperado tanto tiempo que di con lo inesperado, quiero saberte conmigo.

lunes, 15 de junio de 2009

A oscuras...

A oscuras, con intenciones similares recorro la idea de la precaria penumbra en mi cabeza confundida por tu aroma. A tientas te alcanzo inadvertida y degusto cada gota de piel con mis manos, que no desconfian de la vista, pero sólo fían el contacto y si este resulta eléctrico o calmado.

A oscuras te acaricio entre memorias y sonrisas, entre calores y deseos, entre mis brazos y tus besos.

jueves, 4 de junio de 2009

Muriendo...

Muriendo de ganas de decirte que todo estara bien. Que la tristeza sólo son imagenes en tu cabeza. Que la vida se te cae en pedazos, pero todo va a pasar.

Te extraño ahora, con la cabeza rota, la copa otro poco y las memorias evasivas entre mis letras y tu boca. Y todo avanza, se envejece, se nos muere, nos acercamos al adiós. Al simple final.

Muriendo de ganas de decirte que te extraño, que no hay espacios, que nunca me he ido, que me puedes ver sin odio y sin recores reprimidos. Quisiera tomarte de la mano, decirte no todo esta perdido, que cuando eso pase aún estaré allí.

Te extraño ahora, con el pecho de madera, la cabeza de bola de cristal.

Te extraño a tu derecha, a medio metro, a un cuarto, a toda una ciudad.

lunes, 1 de junio de 2009

Quiero regresar...

Me molesta el escribir del mal, de lo abundante en mis sensaciones depresivas y vacuidades degenerativas. Y de las pocas oportunidades que tenemos de ser felices dejarlas de lado, olvidarse de uno, y despedirse sin sentido de su espacio.

Quiero regresar a mi, donde me procuro y siento feliz, donde me la paso tan bien siendo yo que es inevitable el sonreír. Quiero regresar a mi, donde no soy definido por quien me rodea y lo que opinan, sino por la huella que dejo en sus vidas.

No quiero escribir otra oración seca, quiero divertirme en cada letra y recordarme en cada espacio. Quiero hacer de mi un nuevo texto, el libro de mi vida que comenzó hace años pero se había fraguado en los malos pasos. No soy ejemplo de nada, ni quisiera serlo. Hoy me escribo a mi, para recordarme que cada palabra me acerca a mi mejor estado.

domingo, 10 de mayo de 2009

Buscando...

Buscando las palabras para decirte despacito y sin espantarte, que te busqué en cada segundo, en cada lejano y cercano recuerdo; que te escuché en el aire del ventilador, en el sonido del motor, en los silencios de mis soledades. Fue triste no hallarte en real y en carne.

Nada se puede hacer, me despierto herido y vuelvo a callar, a vivirme los días de uno en uno hasta acorralar tu espacio, ahora que el vacío dedica su vida a no estar conmigo.

Y busqué las oraciones correctas y aún así he vuelto a fallar, te he vuelto a espantar; tal vez sea lo natural, tal vez sea mi alta toxicidad, tal vez sea que la gente no olvida y hoy es demasiado tarde para volver a tratar.

Y es que es siempre es tarde, para querer cambiar lo que uno hizo días atrás, unos meses, unas vidas tiradas, unas tardes erradas de impaciencia, del temperamento al estallar. Sin grandes rodeos no soy tan bueno, sin grandes aciertos soy yo el que nace al escribir y lo que hecho, hecho esta, escribamos en el aire que te busqué, que no te hallé, que mañana puede ser un día mejor.

Me iré...

Me iré de esta ciudad, de este país, del mundo mismo si me viene en gana. Hoy sólo quiero correr de mi mismo y detener el tiempo justo cuando ya no siento, cuando deje el cuerpo, al ser un envase vacío, al ver el fondo de alguien que finge ser frío.

Me empecé a preocupar y ahora todo falla. Comencé a tomarme en serio, se me quitó el humor y ahorro sonrisas y muertos. No hay vuelta atrás, no hay cómo matar la conciencia y esos malos momentos.

Sin casa, sin palabras, sin alma... dejaré todo lo que sea inflamable. Sin mi, sin mi miedo, sin el constante desastre. Hoy voy a dejar de quejarme. En el fondo sabemos que nadie espera por mí del otro lado, en el otro estado, en ningún destino imaginable.

Me iré... de este cuarto, de este aire, de la culpa que se huele en el viento. Me iré de mi mismo, del mundo y del frío, de las cargas sin brillo. Comenzaré de nuevo, jamás en cero, siempre se aprende del fuego, lecciones de las barcas quemar.

martes, 21 de abril de 2009

...Salud

El brillo de la mano en la oscuridad a medio fermentar, que se alarga al abrazo, que se destiñe en el roce, que acabe en el tacto; que se aletarga en mi vaso y termina en el trago de largo pasar. El ligero pensar en las ganas, el ligero olor del recordar, el saber me vas a matar, el instinto asesino y suicida. Mi recuerdo de mi mano en tu mejilla.

Saber que a veces hago mal y otras veces fallo por no intentar.

Turbia mirada e intensiones, generadores de calor mis manos y los tragos de ilusiones, distorsionada realidad de una diversión perversa. Felicidad arrancada directo de la botella que se añeja en el sabor de los años de tus labios; embriagar hasta perder la conciencia, pero no la memoria. Salud por el fondo, por la caña y tu boca. Salud por ti en mi vida... y por bebernos la noche y tu aroma en cada trago.

jueves, 16 de abril de 2009

Ha sido...

Y ha sido un largo año, mes, día... rato; desde que cambió mi mirada en tu silueta, y mi cabeza ahora decide que se va de viaje a tus orillas. Añejando el sentimiento de lo incontrolable altamente manejado por alguien más. De esas tardes revueltas de cabeza y el calor estorboso en cada ranura de las manos que hacen sudar ideas y escribirlas bajo la mera constancia de la necedad de dejar pasar.

Y hasta los celos se me antojan en cualquier derrota, en las batallas que no lucho, y en los territorios que no son míos, que domina el destino y que yo deje pasar por falta de decisión o sentido suicida.

Ahora se me antoja un largo año, mes, día... rato; bronceando las ideas que asoleadas salieron en la tarde a pasear, frente a tu vista esquiva, mi memoria necia y la sonrisa que te persigue en la orilla del recuerdo, obstinada a robarte otro round, otro tiempo, seguir intentando, invirtiendo el tiempo.

viernes, 27 de marzo de 2009

...raro

Que raro reencontrarse con las ideas que convocan recuerdos y deseos. Es bizarra la sensación de buscarse en lo encontrado hace tiempo. En el recoveco del pecho que acostumbra a la nada y aún así llenarlo de aire tibio.

Que sencillo es perderse en la mirada de ojos cerrados, en las voces de los pechos que no hablan y en las calles de luces apagadas. Fácil es dispersar la cabeza en cualquier momento y encontrarse sin querer retomando esa mano rozando esa memoria, ese recuerdo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Tal vez...

Tal vez la singular circunstancia que nos obliga a perdernos en la memoria, que nos recorre en gotitas de sudor por la cara, que de tos y fiebre me sofocan hoy que enfermo.

Tal vez debo dejar de pensar que me leerás entrelíneas, sonreirás entre muecas disimuladas y yo me sentiré ligeramente entendido; debo comenzar a sospechar también lo contrario: Que no me lees, que no me entiendes, que este espacio ya no es más que una hoja en blanco.

Tal vez es la fiebre o que quiero mantener el balance: de mi memoria y mis amnesias, mis fríos y mis calores, de tu piel y mis caricias, de mis circunstancias y mis metas.

viernes, 6 de marzo de 2009

Con ganas....

Con ganas de que la nada pase, se pasen las horas y la tarde. Con ganas de que la indiferencia acabe, retomemos el aire y asfixiemos los imposibles, mientras respiramos profundo para guardar el balance.

Con la más sincera resignación de las circunstancias, me dedicó a pensarte, a beberte y embriagarme de tu esencia que perturba mi tranquilidad. Quisiera hablar, que tuvieras tiempo, que me prestaras atención.

Me da pena aceptarme rogando por tu vista, por tu oído, al que aún le quiero susurrar cosas, por tu presencia en mi vida, por que lleguemos a una tregua, donde me dejas seguir queriéndote, donde me comporto como debo. Me da pena estar fuera de lugar y de tiempo, me da pena no poder decirte cuanto te quiero.