Con las manos alargadas en tus playas finas, y tus caricias costeñas, aletargo la piel medio dormida que recarga su desidia en mi pecho, y espero que el tiempo funda tu arena con mi piel.
Ahora que sé que las olas reclaman tu destino, y el precio costará el sueño de lo divino, me arriesgo a traspasar terrenos perdidos, peleados por las corrientes que no saben cuando detenerse. Peleo con la única intención de que todo no se acabe, todo no muera y se entregue lo vivido.
Cada segundo una lucha, cada pelea una vida, y cada batalla una lección. El vino, la música de tu voz en mis oídos. Busco incesante la lección de tus labios y la muerte que me asecha si continuo siguiendo tus pasos.
sábado, 20 de diciembre de 2008
Fantaseando...
En el pecho la alarma repiqueteante del buscarte. Agitada la ansia del lograrlo, del besarte. Hace tiempo que el tiempo no se detiene, y dentro del mismo cuarto se escribe el recuerdo que me resguarda tu mirada a media luz.
Pero encuentro peligrosa la sentencia del seguir. Rozando la perdida de la cordura por el miedo, tu ropa se destiñe por deseos, y mis manos alimentan, urgidas, la sincera urgencia de tus besos.
Fluye la marea de aromas insasiables, del mundo detenido unos segundos en espectativa del chispazo que nace de tu boca y la mía.
Así nacen las galaxias, así se crean los universos. Con una sola fuerza colapsando en el espacio entre dos alientos separados, que pensaban ser individuos lejanos, reencontrandose en el segundo exacto que se crea la vida. Así nacen las fantasías y comienzan a morirse en mi pecho las ganas de sentirme divino cuando me acerco a tu cuerpo y me detengo.
Así creo que se siente atraverse a olvidarse de los límites, así imagino que es tenerte sin resguardos.
Pero encuentro peligrosa la sentencia del seguir. Rozando la perdida de la cordura por el miedo, tu ropa se destiñe por deseos, y mis manos alimentan, urgidas, la sincera urgencia de tus besos.
Fluye la marea de aromas insasiables, del mundo detenido unos segundos en espectativa del chispazo que nace de tu boca y la mía.
Así nacen las galaxias, así se crean los universos. Con una sola fuerza colapsando en el espacio entre dos alientos separados, que pensaban ser individuos lejanos, reencontrandose en el segundo exacto que se crea la vida. Así nacen las fantasías y comienzan a morirse en mi pecho las ganas de sentirme divino cuando me acerco a tu cuerpo y me detengo.
Así creo que se siente atraverse a olvidarse de los límites, así imagino que es tenerte sin resguardos.
Transparente...
Soy transparente de manos y pies, los actos puros parecen ser los designios de los malo que pasa a traves del tiempo, del deseo o de mi entender.Soy turbio en el resto de pensamientos y ventanas de mi ser. El orgullo que me arrulla cuando pienso, atravesando tu sol interno, entre mis almohadas que saben la verdad. Tengo el calor para seguir con el motor del sueño encendido, tengo las ganas de soñar el tiempo perdido del saber hacer, del morir por ver, y de extrañarte sin decir por qué.
Te tengo en la piel, entre los poros y el vino en mis venas escurrido. Nunca he tenido el vació que alguien llena, soy la nada abierta, en busca de principios y final.
Soy el vicio y la virtud hecha carne, teniendo a excusa de materia mi cuerpo sin entender; que no planea, que no entiende, que dice aprende, que dice miente, que te extraña sin recordarte.
Soy cacofonia de lo vivido, del error pasado matando el presente afable. Quiero romper el habito de la disculpa, del corregir, quiero avanzar, quiero morir entre tus brazos, quiero romper con el día y tener el alba en tu piel a medio día... Quiero atardecer y lograrlo donde comienza tu barbilla.
Te tengo en la piel, entre los poros y el vino en mis venas escurrido. Nunca he tenido el vació que alguien llena, soy la nada abierta, en busca de principios y final.
Soy el vicio y la virtud hecha carne, teniendo a excusa de materia mi cuerpo sin entender; que no planea, que no entiende, que dice aprende, que dice miente, que te extraña sin recordarte.
Soy cacofonia de lo vivido, del error pasado matando el presente afable. Quiero romper el habito de la disculpa, del corregir, quiero avanzar, quiero morir entre tus brazos, quiero romper con el día y tener el alba en tu piel a medio día... Quiero atardecer y lograrlo donde comienza tu barbilla.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Dormitando a media sala...
Partiendo la vida en dos, desde el antes y desde hoy. Sacando las estrellas a pasear en firmamentos que no caben en la sala, que se pierden de esperas y se clavan en los techos. Con la mirada en la nada atorada y la memoria siempre en ti, siempre con la cabeza agachada.
Y te veo de reojo, distante y altiva, lamentando que no se lamenta lo que se quiere entre las tardes y los sueños. Distante mi cabeza vaga, entre recuerdos y calles añejas, que tienden a confundir al más ubicado. El mapa mental queda confundido por las ganas de continuar.
Y continuar en qué; un qué, que no entiende de razones o fines, que te quiere entre pasiones y la suma de tu manos y sus ruidos... Ya no tengo voz para decir, por eso vengo y te lo describo.
Por eso tengo el corazón reactivo, no tengo el tiempo para decir que me sobra lo vivido, así que corro y lo intensifico. Quiero poder medir, lo que se lamenta entre el beso y el precipicio. Viendo el techo y la nada, se apaga la luz de tu mirada entre el recuerdo y la Luna llena plasmada en el foco de media sala.
Así que lo confundo, todo lo mezclo y lo sumo. El firmamento, la sala, tu cuerpo, la memoria, tu aroma y algo de vino. Quisiera poder decir que no quiero quererte como te necesito, quisiera supieras eres una luz en mi camino... o alguien encendió la luz en el pasillo.
Y te veo de reojo, distante y altiva, lamentando que no se lamenta lo que se quiere entre las tardes y los sueños. Distante mi cabeza vaga, entre recuerdos y calles añejas, que tienden a confundir al más ubicado. El mapa mental queda confundido por las ganas de continuar.
Y continuar en qué; un qué, que no entiende de razones o fines, que te quiere entre pasiones y la suma de tu manos y sus ruidos... Ya no tengo voz para decir, por eso vengo y te lo describo.
Por eso tengo el corazón reactivo, no tengo el tiempo para decir que me sobra lo vivido, así que corro y lo intensifico. Quiero poder medir, lo que se lamenta entre el beso y el precipicio. Viendo el techo y la nada, se apaga la luz de tu mirada entre el recuerdo y la Luna llena plasmada en el foco de media sala.
Así que lo confundo, todo lo mezclo y lo sumo. El firmamento, la sala, tu cuerpo, la memoria, tu aroma y algo de vino. Quisiera poder decir que no quiero quererte como te necesito, quisiera supieras eres una luz en mi camino... o alguien encendió la luz en el pasillo.
domingo, 23 de noviembre de 2008
De orgullo y de miedo... (parafrasis)
Que mezcla de orgullo y de miedo, sentirte cerca a mi boca, sentirte vivir en mi cabeza loca, verte en cualquier silencio, sorprenderme del parecido de cualquier desconocida ambulante.
Y que escuché tu voz en el teléfono que no suena, que busqué la comunicación que a veces toca, otras veces equivoca. Es mi mezcla de ansias y respiros. Eres la mezcla de mi ron con sonrisas, de mi calma y nervios escondidos, y en miradas y roces coincidimos.
Quiero desarmarme en tu piel, naufragar en el desgaste de cadera en su vaivén, quiero recorrerte en un baile interminable de mi mirada y todo tu ser.
Que mezcla de timidez y deseo, el soñar con mi beso en tu boca, con el sabor de tu espalda, el nervio en cada guiño. Quiero conocer tu ser relajado, boca abajo tendido, con esa mezcla en el tacto, de orgullo y de miedo, de silencios y ruidos, con esa mezcla de soñarte e imaginarme dormido.
Y que escuché tu voz en el teléfono que no suena, que busqué la comunicación que a veces toca, otras veces equivoca. Es mi mezcla de ansias y respiros. Eres la mezcla de mi ron con sonrisas, de mi calma y nervios escondidos, y en miradas y roces coincidimos.
Quiero desarmarme en tu piel, naufragar en el desgaste de cadera en su vaivén, quiero recorrerte en un baile interminable de mi mirada y todo tu ser.
Que mezcla de timidez y deseo, el soñar con mi beso en tu boca, con el sabor de tu espalda, el nervio en cada guiño. Quiero conocer tu ser relajado, boca abajo tendido, con esa mezcla en el tacto, de orgullo y de miedo, de silencios y ruidos, con esa mezcla de soñarte e imaginarme dormido.
sábado, 22 de noviembre de 2008
He venido...
He venido a callarme en esta charla sin palabras. He venido a callarte, y en miradas encontrar las razones de tu piel. Quiero concretar el tacto, que demos el paso, que comuniquemos en abrazo y al calor de un sí, encontremos el mapa de los labios ajenos, y ahora tan nuestros.
Creo en el sincero andar que dispara la distancia, y en la caricia que causa la espera, siento la memoria llena de ideas vagas de esperanza, percibo mis manos aferradas a la nada.
He venido a cerrar con mis propias manos las dudas, a robarte un poco de ansias y angustias, estoy aquí para aclarar que no me muevo, no tengo intenciones de dejar de hacerlo.
He venido a hablarte sin remordimientos, a mordidas y a palabras dichas en suspiros sin aliento, he venido a dejar claro que te quiero.
Creo en el sincero andar que dispara la distancia, y en la caricia que causa la espera, siento la memoria llena de ideas vagas de esperanza, percibo mis manos aferradas a la nada.
He venido a cerrar con mis propias manos las dudas, a robarte un poco de ansias y angustias, estoy aquí para aclarar que no me muevo, no tengo intenciones de dejar de hacerlo.
He venido a hablarte sin remordimientos, a mordidas y a palabras dichas en suspiros sin aliento, he venido a dejar claro que te quiero.
martes, 18 de noviembre de 2008
... Sin quitar el frío de mis manos.
Entre las luces paseantes de la nada que alumbra por las ventanas, quedamos tú y yo bajo las palabras desafiladas, evitando cualquier capa traspasar. Nos movemos con tacto en el enfrentamiento cara a cara y a corta distancia, nos movemos con cautela ante el gusto y tu sonrisa queda grabada en el momento de hacernos hablar.
Ante la charla que evita vernos a los ojos, y los destinos cada vez más cercanos. El ansia carcome mis manos, mi piel y mis besos, alejándome de todos los buenos pensamientos y poniéndome cada vez más cerca de tu cuello.
Mi destino alerta nuestros últimos momentos. Odio detenerme, odio no perseguirte, odio no atreverme. Y entre los pensamientos que fallan de destino, no alargo mis dedos a tu cabello fino, no detengo mis labios en tus hombros, no encamino mi voz a tus oídos... me voy saboreando la esencia que debió estar en mi boca y no alejándose sin quitar el frío de mis manos.
Ante la charla que evita vernos a los ojos, y los destinos cada vez más cercanos. El ansia carcome mis manos, mi piel y mis besos, alejándome de todos los buenos pensamientos y poniéndome cada vez más cerca de tu cuello.
Mi destino alerta nuestros últimos momentos. Odio detenerme, odio no perseguirte, odio no atreverme. Y entre los pensamientos que fallan de destino, no alargo mis dedos a tu cabello fino, no detengo mis labios en tus hombros, no encamino mi voz a tus oídos... me voy saboreando la esencia que debió estar en mi boca y no alejándose sin quitar el frío de mis manos.
lunes, 17 de noviembre de 2008
El mareo...
Con la sincera sensación del aire que congela las miradas, resistiendo los roces de tu piel y la mía, te abrazo en busca de calor y calmar las ansias, pero rehuyo de dar un paso en falso y que mi intención sea rechazada.
Fundidos en el frío pasan los segundos que quisiera, eternos, retener. Entrando en terrenos prohibidos, jugueteo con la idea de que quisiera terminar la sentencia en tu boca y balbucear entre tus labios: es por el frío, el aire... las copas y el mareo... los que me provocan, los que me buscan enloquecer.
A sabiendas de que la excusa falsa, reagrupo mi cabeza. Todo tiende a dar vueltas bajo la influencia de tu esencia; que deja pasar la fuerza del habla a la punta de las yemas. Y tu suavidad conversando, furtiva y tartamudeante por los nervios, me recuerda las ganas que yo tenía de esta charla sin palabras entre bocas y sus besos, entre caricias y tus gestos.
Con la congelada espera terminada, respiro profundo y regreso a realidad. Soy justificado por los tiempos, por las horas, por los restos y cero testigos; intercambiamos miradas que planean no pronto terminar. Intoxicado por la noche, desciendo de la nube y me dedico a recordar, a escribirlo, a inmortalizarlo tanto como pueda. Uno nunca sabe cuando un sueño se le pueda a uno escapar.
Fundidos en el frío pasan los segundos que quisiera, eternos, retener. Entrando en terrenos prohibidos, jugueteo con la idea de que quisiera terminar la sentencia en tu boca y balbucear entre tus labios: es por el frío, el aire... las copas y el mareo... los que me provocan, los que me buscan enloquecer.
A sabiendas de que la excusa falsa, reagrupo mi cabeza. Todo tiende a dar vueltas bajo la influencia de tu esencia; que deja pasar la fuerza del habla a la punta de las yemas. Y tu suavidad conversando, furtiva y tartamudeante por los nervios, me recuerda las ganas que yo tenía de esta charla sin palabras entre bocas y sus besos, entre caricias y tus gestos.
Con la congelada espera terminada, respiro profundo y regreso a realidad. Soy justificado por los tiempos, por las horas, por los restos y cero testigos; intercambiamos miradas que planean no pronto terminar. Intoxicado por la noche, desciendo de la nube y me dedico a recordar, a escribirlo, a inmortalizarlo tanto como pueda. Uno nunca sabe cuando un sueño se le pueda a uno escapar.
miércoles, 29 de octubre de 2008
De esas mañanas...
De mañanas frías, de esas que duelen en el huesito de la mano, de esas que provocan abrazos y repegarse. De echar humito, aliento tibio que deja detrás de si el suspiro. De esas mañanas donde la carne se pone cruda y descubierta a pesar de las capas, bufandas o abrigos.
En una de esas mañanas me reencontre con tus meses cumplidos y volví a verificar que sigues sin fecha de caducidad. Sigues siendo inoxidable, inolvidable, y la perfecta aliada de una vida de felicidad.
De esas mañanas donde me frotan tus manos, eres el mejor manto y lo que hace bello el estar a tan pocos grados. Quiero más de esas mañanas donde despierto a tu lado.
En una de esas mañanas me reencontre con tus meses cumplidos y volví a verificar que sigues sin fecha de caducidad. Sigues siendo inoxidable, inolvidable, y la perfecta aliada de una vida de felicidad.
De esas mañanas donde me frotan tus manos, eres el mejor manto y lo que hace bello el estar a tan pocos grados. Quiero más de esas mañanas donde despierto a tu lado.
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lunes, 27 de octubre de 2008
A media luz...
A media luz, a media noche escribo. A oscuras para hacerlo a tientas, confundir miradas con tu boca, las palabras fundir en el beso y matar el silencio entre las sábanas y el fuego.
Querer acariciar el cielo en tu piel y saborear de tu miel, terrones en roca.
Te escribo entre sueños, acariciando tu recuerdo, el tatuaje en mi alma de tu rostro, la belleza desnuda de la nada recargada, boca abajo contra la almohada.
A media luz en busca de tu cuerpo, a media noche te abrazo en el mundo vacío y sugiero tu espacio entre mis besos.
Querer acariciar el cielo en tu piel y saborear de tu miel, terrones en roca.
Te escribo entre sueños, acariciando tu recuerdo, el tatuaje en mi alma de tu rostro, la belleza desnuda de la nada recargada, boca abajo contra la almohada.
A media luz en busca de tu cuerpo, a media noche te abrazo en el mundo vacío y sugiero tu espacio entre mis besos.
jueves, 23 de octubre de 2008
Quedaté...
No te pierdas en la noche. No te alejes de la vida en busca de un quiensabe.Quieta en la cabeza, enterrada en cada escondite de la aldea de mi conciencia. Deja que la noche pase, que el viento mezcle los olores y disfrace tu rastro.
No te vayas con los pies llenos de lodo; disfraza tu presencia entre cabellos y recuerdos cortos. Hagamos de tu presencia la necesidad del aire y el vino, quedaté en el camino de mi memoria, y sé parte de mi, aunque parte de ti ya no lo quiera.
Quédate, no olvides que fuimos, que somos, que seremos, siempre uno parte del otro.
No te vayas con los pies llenos de lodo; disfraza tu presencia entre cabellos y recuerdos cortos. Hagamos de tu presencia la necesidad del aire y el vino, quedaté en el camino de mi memoria, y sé parte de mi, aunque parte de ti ya no lo quiera.
Quédate, no olvides que fuimos, que somos, que seremos, siempre uno parte del otro.
miércoles, 15 de octubre de 2008
...en la barra iluminada
En la barra iluminada, por las sombras de la duda, por la carencia de esperanza, se atraviesa mi mirada con un vodka, o alguna otra bebida larga. Es de esperarse que ya no espere tu llegada, que me olvide de las notas, los acordes. Es de esperarse que el pecho triste, en cada trago, se ahogue y se ahogue.
Y cada vez más se acerca más la extraña, la mano sudorosa de otro beso que la mirada empaña. De etílico amor se conserva la noche, que al calor de un bar dormita la razón.
De memorias y penumbras quedan los hielos y el vaso. De sabor a whiskey y a un puñado de licor. Todo bien seria llanto, de no ser por el destino que me pone a disposición de tanto alcohol.
Y cada vez más se acerca más la extraña, la mano sudorosa de otro beso que la mirada empaña. De etílico amor se conserva la noche, que al calor de un bar dormita la razón.
De memorias y penumbras quedan los hielos y el vaso. De sabor a whiskey y a un puñado de licor. Todo bien seria llanto, de no ser por el destino que me pone a disposición de tanto alcohol.
domingo, 5 de octubre de 2008
la excepción del karma...
La excepción del karma.
Cada caricia, roce, toque, susurro, o simple besó. Cada segundo que pasé por ello. Toda obra que tiene por templo, el silencio enmarcado por el calor de tu cuerpo. Repasando las sábanas desacostumbradas a tu aroma. Memorizando las sombras de tus curvas bajo la luz de tu alma encobijada.
Cada centímetro de piel, rastro de saliva, y aroma a inmortalidad. Cada sensación, cada segundo inmortal, obtenido de tu cuello. Susurrando entre sueños el sentimiento del que aún hablan nuestros dedos.
Y entre las nubes y los sueños, entre los cielos e infiernos; tu cuerpo es acto puro, más allá de lo malo o lo bueno. Ahora eres el destino hecho deseo. Eres la excepción del karma, y actúo bajo los más simples y complejos sentimientos. Déjame abrazarte y acurrucarme en lo eterno.
Cada caricia, roce, toque, susurro, o simple besó. Cada segundo que pasé por ello. Toda obra que tiene por templo, el silencio enmarcado por el calor de tu cuerpo. Repasando las sábanas desacostumbradas a tu aroma. Memorizando las sombras de tus curvas bajo la luz de tu alma encobijada.
Cada centímetro de piel, rastro de saliva, y aroma a inmortalidad. Cada sensación, cada segundo inmortal, obtenido de tu cuello. Susurrando entre sueños el sentimiento del que aún hablan nuestros dedos.
Y entre las nubes y los sueños, entre los cielos e infiernos; tu cuerpo es acto puro, más allá de lo malo o lo bueno. Ahora eres el destino hecho deseo. Eres la excepción del karma, y actúo bajo los más simples y complejos sentimientos. Déjame abrazarte y acurrucarme en lo eterno.
lunes, 29 de septiembre de 2008
...recuerdo
Recuerdo suave la mirada triste de los ojos que pedían mi cariño; que esperan imposibles, que no entendían mi español. Esa piel suave como piedra de río, que dedicaba sus aguas a mi calor, a mi alma sedienta pero incapaz de llenar la coraza muerta, de mi máscara de placer poder evitar.
Recuerdo con detalle cada roce, cada rezo, cada oración, cada plegaria de tu cuerpo y el mío a algún dios dedicado a sanar. Cuerpos dolidos y lastimados de cansancio de entrega, de búsqueda de la saciedad alcanzar. Recuerdo cada embate, cada vez volver a fallar.
Y es novedad cada noticia perdida en periódicos de la piel publicados, cada cicatriz invisible al ojo. Es novedad que a tanto tiempo aún tu imagen estigmas cause.
Mi memoria antes tan útil, hoy gesto del desperdicio de la sangre al cada herida su flujo restaurar.
Recuerdo bien tu entrega, tu amor sin restricciones, recuerdo mis errores y cada vez vuelve a lastimar.
Recuerdo con detalle cada roce, cada rezo, cada oración, cada plegaria de tu cuerpo y el mío a algún dios dedicado a sanar. Cuerpos dolidos y lastimados de cansancio de entrega, de búsqueda de la saciedad alcanzar. Recuerdo cada embate, cada vez volver a fallar.
Y es novedad cada noticia perdida en periódicos de la piel publicados, cada cicatriz invisible al ojo. Es novedad que a tanto tiempo aún tu imagen estigmas cause.
Mi memoria antes tan útil, hoy gesto del desperdicio de la sangre al cada herida su flujo restaurar.
Recuerdo bien tu entrega, tu amor sin restricciones, recuerdo mis errores y cada vez vuelve a lastimar.
lunes, 21 de julio de 2008
soy...
Tengo mis dudas, tengo recovecos de ansias, de calmas. Soy grouyere del cerebro cansado de olvidar, y aferrarse a la memoria equivocada.
Hoy disfruto dormir, sin almohada, sin sabanas o piel. soy la inteligencia de la muerte en cada cabello, y la conciencia de tu vida en cada sien. Soy la nada, que se estanca en cada segundo de duda, y el silencio que se forma entre la calle y la ruta.
Estoy en cada gota de sudor frío de culpas y en cada sabor amargo que se atora en la garganta del cobarde a punto de hablar. Tengo la fuente de lo eterno, entre vena y corazón. Soy egoista de mi alma, que quemo en pedazos para calor poder guardar.
Soy carcelero de todo sentimiento que no expresen mis dedos, que no pueda escribirse sin tintero
Hoy disfruto dormir, sin almohada, sin sabanas o piel. soy la inteligencia de la muerte en cada cabello, y la conciencia de tu vida en cada sien. Soy la nada, que se estanca en cada segundo de duda, y el silencio que se forma entre la calle y la ruta.
Estoy en cada gota de sudor frío de culpas y en cada sabor amargo que se atora en la garganta del cobarde a punto de hablar. Tengo la fuente de lo eterno, entre vena y corazón. Soy egoista de mi alma, que quemo en pedazos para calor poder guardar.
Soy carcelero de todo sentimiento que no expresen mis dedos, que no pueda escribirse sin tintero
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